Alfonso Canseco Peligro
Alfonso Canseco Peligro es hijo de floricultores y jardineros, y esa es una de las razones por las que el color y la tierra marcaron visualmente su infancia, formándolo entre el trabajo y el juego. Sus primeros acercamientos al dibujo y a la forma ocurrieron desde niño, pues siempre prefirió dibujar antes que escribir o leer. Para él era más divertido recrear su vida en el campo a través del dibujo. Más tarde participó en concursos de dibujo y empezó a obtener reconocimientos por su trabajo; así decidió estudiar la licenciatura en artes plásticas y visuales. Para Alfonso, crear es dejar evidencia visual de lo que somos, una huella de nuestro paso por esta tierra; es marcar un tiempo y perdurar hasta que el tiempo lo borre físicamente y de la memoria. Para este joven creador, el papel del arte en la sociedad es marcar el tiempo contando historias vivenciales y contemporáneas que en el futuro formarán un patrimonio visual de lo que vivimos. Firmar como «Peligro» es parte de su identidad: heredó el nombre de su abuelo, apodado así por el comportamiento temerario de la familia Canseco en aquellos años. El artista no busca confrontar a nadie, sino desafiar a cualquiera, en cualquier lugar, a través de su arte.
Alfonso Canseco Peligro
Alfonso Canseco Peligro es hijo de floricultores y jardineros, y esa es una de las razones por las que el color y la tierra marcaron visualmente su infancia, formándolo entre el trabajo y el juego. Sus primeros acercamientos al dibujo y a la forma ocurrieron desde niño, pues siempre prefirió dibujar antes que escribir o leer. Para él era más divertido recrear su vida en el campo a través del dibujo. Más tarde participó en concursos de dibujo y empezó a obtener reconocimientos por su trabajo; así decidió estudiar la licenciatura en artes plásticas y visuales. Para Alfonso, crear es dejar evidencia visual de lo que somos, una huella de nuestro paso por esta tierra; es marcar un tiempo y perdurar hasta que el tiempo lo borre físicamente y de la memoria. Para este joven creador, el papel del arte en la sociedad es marcar el tiempo contando historias vivenciales y contemporáneas que en el futuro formarán un patrimonio visual de lo que vivimos. Firmar como «Peligro» es parte de su identidad: heredó el nombre de su abuelo, apodado así por el comportamiento temerario de la familia Canseco en aquellos años. El artista no busca confrontar a nadie, sino desafiar a cualquiera, en cualquier lugar, a través de su arte.