Esteban Dalí
Esteban Dalí es artista multidisciplinario, arquitecto y platero. Su obra explora, entre otras cosas, las frustraciones y los demonios que habitan la mente, manifestados en criaturas fantásticas de texturas y configuraciones crudas. Esteban viene de generaciones de plateros originarios de Nezahualcóyotl, en el Estado de México. Desde los doce años empezó a ayudar a su padre en el negocio familiar de joyería. Sin embargo, pronto desarrolló un estilo propio, cuestionando todo lo que le habían enseñado. Su joyería, aunque es una forma de arte más abstracta, es una continuación de su exploración artística: crea objetos tradicionales como anillos y dijes con una cualidad cruda y terrenal. Esteban estudió Arquitectura en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en la Ciudad de México. Aunque actualmente no ejerce como arquitecto, es evidente cómo la profesión ha inspirado su obra y forma parte de ella. Esteban desea algún día dedicarse por completo a su obra y vivir de ella. Nada lo hace más feliz, pues cuando crea «el tiempo parece no existir». En sus propias palabras: «La eternidad de la existencia lo es todo; movimiento fugaz, congelado en la inmensidad del infinito. Recuerdos, memorias, voces, deseos y sueños petrificados en el tiempo. En mi obra busco evocar emociones que han permanecido derruidas e inmóviles entre capa y capa. Sentimientos reforzados por símbolos, elementos temporales y culturales que han nutrido mi forma de crear: los sueños y las pesadillas, la añoranza y el diablo, el fuego y la cruz. ¿Dónde y a quién no nos han acogido estas emociones en nuestra vida diaria, en el día a día, y seguimos aquí con la esperanza de perdurar?»
Esteban Dalí
Esteban Dalí es artista multidisciplinario, arquitecto y platero. Su obra explora, entre otras cosas, las frustraciones y los demonios que habitan la mente, manifestados en criaturas fantásticas de texturas y configuraciones crudas. Esteban viene de generaciones de plateros originarios de Nezahualcóyotl, en el Estado de México. Desde los doce años empezó a ayudar a su padre en el negocio familiar de joyería. Sin embargo, pronto desarrolló un estilo propio, cuestionando todo lo que le habían enseñado. Su joyería, aunque es una forma de arte más abstracta, es una continuación de su exploración artística: crea objetos tradicionales como anillos y dijes con una cualidad cruda y terrenal. Esteban estudió Arquitectura en la Unidad Xochimilco de la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) en la Ciudad de México. Aunque actualmente no ejerce como arquitecto, es evidente cómo la profesión ha inspirado su obra y forma parte de ella. Esteban desea algún día dedicarse por completo a su obra y vivir de ella. Nada lo hace más feliz, pues cuando crea «el tiempo parece no existir». En sus propias palabras: «La eternidad de la existencia lo es todo; movimiento fugaz, congelado en la inmensidad del infinito. Recuerdos, memorias, voces, deseos y sueños petrificados en el tiempo. En mi obra busco evocar emociones que han permanecido derruidas e inmóviles entre capa y capa. Sentimientos reforzados por símbolos, elementos temporales y culturales que han nutrido mi forma de crear: los sueños y las pesadillas, la añoranza y el diablo, el fuego y la cruz. ¿Dónde y a quién no nos han acogido estas emociones en nuestra vida diaria, en el día a día, y seguimos aquí con la esperanza de perdurar?»