Paulina J.
Paulina J. es maestra alfarera y guardiana de una tradición nacida en Amatenango del Valle, Chiapas. Sus manos, firmes y pacientes, conversan con el barro: lo escucha, lo moldea y le da forma sin prisa, siguiendo los ritmos que aprendió de su comunidad y de las maestras que la precedieron. Su proceso comienza con la tierra: Paulina elige el barro y lo prepara de manera tradicional, amasándolo con agua hasta que se vuelve dócil y vivo. Cada pieza se modela a mano, sin moldes ni torno, dejando que el cuerpo y la intuición guíen la forma. Así nacen figuras, vasijas y objetos que conservan la huella de quien los crea. El fuego es parte esencial de su trabajo: tras un secado natural, las piezas se queman con cuidado en un ritual donde el calor transforma el barro en una cerámica resistente. Para los acabados utiliza engobes y pigmentos naturales. En cada obra de Paulina hay tierra, fuego y memoria. Sus piezas cuentan historias de identidad, comunidad y continuidad. A través del barro, Paulina mantiene viva una tradición ancestral y la comparte con el mundo, recordándonos que el arte también puede nacer de la esencia sencilla y profunda de la tierra. Encabeza la cooperativa Antsetik's pas platones del valle, que impulsa las técnicas ancestrales de su comunidad. Su obra se ha exhibido en eventos como la Feria Maestros del Arte, la Feria del Barro de Amatenango del Valle y exposiciones en San Cristóbal de Las Casas, donde también organiza talleres y demostraciones. Ha sido ponente y organizadora comunitaria, promoviendo en eventos locales y regionales las técnicas alfareras tradicionales y la cosmovisión de su comunidad en torno al barro.
Paulina J.
Paulina J. es maestra alfarera y guardiana de una tradición nacida en Amatenango del Valle, Chiapas. Sus manos, firmes y pacientes, conversan con el barro: lo escucha, lo moldea y le da forma sin prisa, siguiendo los ritmos que aprendió de su comunidad y de las maestras que la precedieron. Su proceso comienza con la tierra: Paulina elige el barro y lo prepara de manera tradicional, amasándolo con agua hasta que se vuelve dócil y vivo. Cada pieza se modela a mano, sin moldes ni torno, dejando que el cuerpo y la intuición guíen la forma. Así nacen figuras, vasijas y objetos que conservan la huella de quien los crea. El fuego es parte esencial de su trabajo: tras un secado natural, las piezas se queman con cuidado en un ritual donde el calor transforma el barro en una cerámica resistente. Para los acabados utiliza engobes y pigmentos naturales. En cada obra de Paulina hay tierra, fuego y memoria. Sus piezas cuentan historias de identidad, comunidad y continuidad. A través del barro, Paulina mantiene viva una tradición ancestral y la comparte con el mundo, recordándonos que el arte también puede nacer de la esencia sencilla y profunda de la tierra. Encabeza la cooperativa Antsetik's pas platones del valle, que impulsa las técnicas ancestrales de su comunidad. Su obra se ha exhibido en eventos como la Feria Maestros del Arte, la Feria del Barro de Amatenango del Valle y exposiciones en San Cristóbal de Las Casas, donde también organiza talleres y demostraciones. Ha sido ponente y organizadora comunitaria, promoviendo en eventos locales y regionales las técnicas alfareras tradicionales y la cosmovisión de su comunidad en torno al barro.